Fallece Carlos Falcó a causa del coronavirus

Carlos Falcó y Fernández de Córdova (Sevilla, 1937), V marqués de Griñón y XII de Castel-Moncay y antiguo alumno del Colegio de Lecároz, fallecía el viernes 20 de marzo a los 83 años a causa del coronavirus. El  domingo anterior era hospitalizado después de dar positivo en el test del Covid-19. Debido a su avanzada edad, Falcó era considerado un paciente de riesgo. Su estado de salud empeoró y fue ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos. DEP

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Carta abierta a Carlos Falcó:
sus compañeros de Madrid del Colegio de Lecároz le dedican unas palabras tras el triste fallecimiento del aristócrata

Querido Carlos,

Nos has dejado como consecuencia del cruel COVID-19. Esta cruel enfermedad, no sé como llamarla, no te ha permitido estar y despedirte de tu esposa e hijos. Siempre fuiste un hombre de familia y de amigos.

La última vez que hablamos, a pocas horas de nuestra reunión de ex-colegiales de Lecároz, me dijiste que no podías asistir, una urgencia en la finca reclamaba tu atención. A pesar de los años y de una merecida jubilación, seguías con tus negocios y proyectos. Seguías trabajando en nuevas ilusiones. Eso es cosa de la gente joven, de los emprendedores. En resumidas cuentas, contabas lo que eras.

Varios años de tu infancia los pasaste interno en el Colegio de Lecároz (Navarra). En tu libro dedicas un capítulo a dos etapas clave, el colegio y Bélgica, y hablas de cómo te envió allí tu madre «siempre partidaria de un entorno de estudios disciplinado y exigente».

Siempre que tenías oportunidad recordabas aquella etapa, fuera en reuniones privadas o en entrevista en medios. Allí te formaste con un perfil humanista, un sentimiento cristiano que siempre te acompañaría y con una formación que fomentaba el amor por el conocimiento.

En el mismo capítulo recuerdas un viaje a Lovaina, que marcaría tu trayectoria en el mundo del vino. Y después llegaste para quedarte con 17 años, Lo hiciste de la mano del abuelo de otro excolegial, embajador de Bélgica en España, D. Eugène de Ligne. «Los primeros meses en Lovaina resultaron una celebración de la vida». Pasaste de la austeridad capuchina a la residencia Home Congolais, «donde se alojaban muchos hijos de residentes en la colonia belga en el Congo». Años clave de apertura a Europa, al mundo, que te marcarían para siempre. Sin duda disfrutaste mucho más que meses de la vida, como reza el título «La buena vida».

Los que te conocimos sabemos de tu amor por el campo, esa palabra que tanto repetías y que te hacía vibrar. Tu formación internacional en vino, para impulsar nuevas formas de producción, tu capacidad de innovación trayendo especialistas en aceite italianos para renovar los procesos, tu apuesta por dar relevancia a las marcas. Así eras tú.

En todos esos años entre Lecároz, Lovaina, Madrid, Malpica, California, siempre demostraste tus dotes personales. Con amigos, con la familia y con todo aquel que se dirigiera a ti. Quiero pensar que ese grado de cercanía innata que mostrabas tenía algo que ver con el espíritu que los frailes capuchinos que nos inspiraron.

Tu adiós a esta tierra, a kilómetros de tu campo, ha sido diferente de lo que todos quisiéramos para nosotros. Di que nada en estos tiempos es como pensábamos. No te has podido despedir de tus seres queridos, tu que tanto has querido a la gente.

Hace poco compartimos una imagen de la Madre del Buen Consejo, la Virgen que velaba por nosotros en el Colegio. Ella estaba ayer contigo y eso nos reconforta. Ella estará arriba contigo y nos alegra.

 

Antiguos alumnos de Madrid

El antiguo alumno Juan Miguel Gil Jaurena,

realiza un trasplante de corazón a una niña

de año y medio en tiempos de coronavirus

El jefe de Cirugía Cardíaca Infantil del Hospital Gregorio Marañón,  #HGregorioMarañón, Juan Miguel Gil Jaurena, elizondarra, antiguo alumno del Colegio de Lecároz, ha dirigido, junto a un numeroso equipo de tres comunidades autónomas, un trasplante cardíaco a Chloe, una niña de año y medio, con un dispositivo especial a causa  del coronavirus, después de que se haya acordado y autorizado por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). Es la primera vez en España que un trasplante se lleva a cabo por el equipo médico local. Felicidades

 

El Hospital Gregorio Marañón ha realizado un trasplante cardíaco a Chloe, una niña de año y medio, con un dispositivo especial por el coronavirus después de que se haya acordado con la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) que la extracción cardíaca se lleve a cabo por los equipos locales para evitar el desplazamiento de los sanitarios del centro receptor, ha informado la Comunidad en un comunicado. En ese equi

 

Lo habitual es que el equipo trasplantador sea el que se desplace a extraer el órgano aunque en la donación renal, hepática y pulmonar ya se producen este tipo de procedimientos para evitar desplazamientos innecesarios. Con el corazón no se había realizado hasta este momento. En esta ocasión se ha contado con los equipos de tres hospitales de diferentes comunidades autónomas para la extracción, con una "coordinación extraordinaria" con el Gregorio Marañón en una "muestra más de la cohesión que existe en el Sistema Nacional de Salud". "Pese a esta situación excepcional de pandemia, el Hospital Infantil Gregorio Marañón mantiene la atención urgente para sus pacientes pediátricos gracias al esfuerzo de todo su personal y el apoyo institucional, incluyendo toda la atención a niños con cardiopatías", ha señalado el jefe de Cardiología Infantil del Gregorio Marañón, Constancio Medrano.

 

También ha destacado que en el actual contexto de la epidemia, la actividad de donación y trasplante se está viendo afectada, "si bien persisten los esfuerzos para continuar con los programas en la medida en que la epidemia lo permite". "Toda la red está centrándose en particular en aquellos pacientes que se encuentran en una situación más grave y los que tienen más dificultades para trasplantarse, como es el caso de los niños", ha indicado la directora de la ONT, Beatriz Domínguez-Gil.

 

Tampoco ha olvidado que estas intervenciones "no podrían realizarse sin la solidaridad de la familia de los donantes". Domínguez-Gil ha mostrado asimismo su reconocimiento a todos los profesionales sanitarios, que "realizan un doble esfuerzo en las UCI, donde atienden a pacientes con Covid-19 sin olvidar a aquellos que viven pendientes de un órgano vital para ellos". EL CASO DE CHLOE La receptora, Chloe, es una niña de un año y medio con una miocardiopatía dilatada a consecuencia de una miocarditis vírica, una enfermedad del músculo cardíaco que produce una alteración de la contractilidad y el tamaño del corazón. "Muchos de estos niños necesitan tratamientos y máquinas que ayudan a mantener su corazón a la espera, como en este caso, de un trasplante cardíaco", ha explicado Constancio Medrano.

 

Hace algo más de un mes su situación se agravó y se incluyó en la lista de espera de urgencias pediátricas. Ante esta circunstancia y la posibilidad de realizar el trasplante, el Hospital Gregorio Marañón aceptó la donación y activó todos los medios imprescindibles para llevarlo a cabo. Como marcan los protocolos de seguridad de la ONT, tanto al donante como al receptor se le realizaron la prueba del coronavirus y ambos dieron negativo. "La intervención duró unas siete horas y en ella participaron un equipo compuesto por diez profesionales entre cirujanos, anestesistas, enfermeras, perfusionistas del Marañón, mientras que en el hospital donante han participad intensivistas, cirujanos y enfermeras para el soporte y extracción del corazón", ha detallado el jefe de Cirugía Cardíaca Infantil del Hospital Gregorio Marañón, Juan Miguel Gil Jaurena.

 

El estado de la niña es bueno, se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Infantil Marañón y evoluciona favorablemente. "Se encuentra muy bien, hoy ya ha abierto los ojos varias veces", ha contado su madre, quien ha agradecido que el trasplante haya sido posible por el funcionamiento de la unidad. También ha dado las gracias "a esas familias que hacen que esto pase, que a pesar del dolor tan grande que sienten, ayudan a vivir a nuestros hijos".

Asamblea y homenaje a Letamendia

El pasado 15 de junio de 2019 celebramos en el Txoko Lekaroz una Asamblea General en la que se dieron cuenta de las cuentas del presente año en el que se ha llevado a cabo la renovación total del tejado del Txoko y se ha renovado el mobiliario. También se habló de las inversiones previstas para este año, entre las que figuran la renovación total del cableado eléctrico.

Los asistentes aprobaron subir la cuota de 40 a 45 euros anuales y también, se aprobó una propuesta para realizar aportaciones voluntarias fijas y abrir la posibilidad para realizar una derrama voluntaria. Fermín Goñi continuará siendo el presidente de la Asociación y le acompañan en la Junta Directiva Joseba Aristizabal, Txema Unda, Iñigo Tello, Ana Esarte, José Mari Garmendia y Alicia del Castillo, con las incorporaciones de Javier Pertika y Pablo Urmeneta. 

 

La jornada continuó con una comida en el Txoko y por la tarde llegó el momento emotivo del día, con el recuerdo y un sencillo homenaje a Miguel Angel Letamendia, presidente de honor de la asociación y que fallecía el pasado 18 de febrero en Donostia. Muy implicado y activo, fue presidente de la Asociación de Antiguos alumnos en dos épocas distintas durante al menos 14 años, en 1982 y en 2008.

El obispo de Bilbao, Mario Iceta, antiguo estudiante del colegio, oficiaba la ceremonia póstuma y bendecía una magnolia plantada en su honor en los jardines del Txoko y una placa que descubría su viuda Blanca Aramburu acompañada por sus hijos Ana, Ander y Mikel.  El acto continuó con un aurresku de honor y un Agur Jaunak. 

REUNIONES EN MADRID Y LA RIOJA

La actividad de los antiguos alumnos no cesa. Las últimas reuniones de confraternización han
sido en Madrid y Briones (La Rioja). En Madrid, convocados por Mirentxu Larriu, se reunieron
en el restaurante de nuestro compañero Carlos Oyarbide (Villanueva, 21), el pasado trece de
noviembre, un grupo de antiguos alumnos dispuestos a mantener una comida-anecdotario a la
que somos tan aficionados quienes hemos estudiado en Lecároz. El menú fue magnífico:
alubias rojas (de las de verdad), sopicrema de lentejas con castañas, huevo asado y setas,
merluza y pantxineta. Por si lo anterior no fuera suficiente, Mirentxu Larriu llevó abundante
chocolate con avellanas, Urrakin Egiña, de la pastelería Malkorra de Elizondo, realizado ex
profeso para esta reunión. Miguel Ángel Canalejo obsequió a los asistentes con uno de sus
vinos, un Raso, de Pago de Larráinzar. En la fotografía, de izquierda a derecha, en el sentido de
las agujas del reloj, Javier Francisco Roldán, Josecho Vizcay, Miguel Ezcurra, José Daniel
Turullols, Carlos Oyarbide, Miguel Ángel Canalejo, José María Saavedra, Mirentxu Larriu y
Rafael Molowny.


Los alumnos que acabaron en 1970, animados por haberse juntado docena y media en la
comida para celebrar el 50 Aniversario del Colegio Nuevo, decidieron aceptar en el mismo
Txoko Lekaroz, el quince de septiembre de este año, la invitación que les hizo Fernando Gómez
Cruzado (al que algunos no habían visto desde que abandonaron el colegio) para comer en su
sociedad y visitar su bodega. Lo hicieron el pasado tres de diciembre desplazándose hasta
Briones, en La Rioja, donde Fernando, que es economista, tiene una pequeña bodega en la
produce una reducida cantidad de vino que lleva su nombre. Allí, a media mañana, tras un
pequeño aperitivo, escucharon de Fernando las explicaciones pertinentes sobre la forma de
elaborar sus vinos (con dos viñedos: uno que tiene ciento cuatro años y el otro sesenta y
cinco). Después de catar todos los vinos se juntaron en una sociedad propiedad de Gómez
Cruzado con un único plato de menú: pochas, con todos los sacramentos. Los vinos,
obviamente, estaban elaborados por Fernando. Acudieron, como se ve en la foto, de izquierda
a derecha: Juan Luis Azpiri (a quien solo se le ve una mano), Javier Pertika, Antton Treku, Jon
Etxegarai y Fermín Goñi. En la fila de la derecha, desde el comienzo, Fernando Gómez Cruzado,
Mikel Lezaun y Fernando Etxegarai.

 

De regreso al Colegio de Lecároz
 

Un centenar de antiguos alumnos del Colegio nos reunimos  el sábado 15 de septiembre en los jardines del Txoko, la sede de la Asociación, para conmemorar el 50 aniversario de la inauguración del nuevo Colegio. Con el acto quisimos recordar parte de la historia del desaparecido colegio y de lo que fueron las nuevas instalaciones, reconvertidas en la actualidad en Instituto de Educación Secundaria Obligatoria de Lekaroz y un albergue.

Los actos del día comenzaron a las once de la mañana con un aperitivo y la entrega de credenciales en el Txoko. A continuación hicimos una visita guiada por las instalaciones del nuevo colegio, donde recordamos muchos de los momentos que vivimos en el centro. Después no faltó un aurresku interpretado por dantzaris y txistularis de Irurita, ni la entrega de treinta y un diplomas a antiguos alumnos que estaban hace cincuenta años estudiando en Lecároz  y, por tanto, habían inaugurado el colegio.

Tras la visita, el aurresku y  la foto de familia se celebró en el antiguo bar del Pabellon B un acto en el que intervino el presidente de la Asociación, Fermín Goñi, quien recordó cómo se gestó la construcción del colegio después del incendio de uno de los pabellones del colegio viejo en 1962. Goñi dijo que el colegio nuevo fue una aportación de la Asociación de Antiguos Alumnos que constituyeron una sociedad mercantil al efecto (Liceo Lecároz, SAC) con 500.000 pesetas, encargándose del proyecto, de contratar a la constructora, de los permisos en el Ministerio de Educación y del préstamo bonificado de 34.000.000 de pesetas, que fue lo que costó la obra. El presidente dijo que el colegio fue una referencia como modelo de edificación y educativo, visitado por directivos de varios centros de Europa y Estados Unidos, pero que lo que caracterizó al nuevo centro fue la inmensa calidad humana e intelectual del cuadro de profesores, todos capuchinos, que formaron a miles de alumnos hasta su cierre.

Uno de los actos más emotivos fue el sencillo homenaje póstumo que se realizó a José Antonio Argaña, el que fuera profesor de gimnasia en el centro educativo desde 1975 hasta el cierre del Colegio en 1990, y quien además consiguió con el grupo de atletismo muchos logros. En el homenaje se pudo ver un reportaje audiovisual realizado para la ocasión por el antiguo alumno Joseba Aristizabal -en el que han participado miembros de los deportistas que Argaña formó-, recordando su paso por el equipo de atletismo. Se descubrió, además, una placa en recuerdo a Argaña en el Polideportivo, donde Javier Goñi Larrañeta, discípulo de Argaña, recordó emocionado cómo con la ayuda de aquel profesor de Educación Física logró ser campeón de España en lanzamiento de jabalina.  Al término de las palabras de Goñi Larrañeta la secretaria de la Asociación, Alicia del Castillo,  entregó un pequeño roble a los miembros de la familia de Aragaña, su viuda y tres hijos, que no quisieron perderse la cita.  Al finalizar el  homenaje, nos reunimos todos -más de un centenar de antiguos alumnos- de nuevo en los jardines del Txoko donde celebramos una comida de hermandad, con un menú espléndido que incluía Tortilla de Lecároz.

Algo de historia

El 1 de junio de 1968 se inauguró de forma oficial el nuevo Colegio de Lecároz. Como escribía Eulogio Zudaire en el libro 'Lecároz, Colegio Nuestra Señora del Buen Consejo (1888-1988)', «Se inauguraba todo el complejo residencial, didascálico y administrativo... en sus cuatro pabellones. Holgura, luz y una cierta ingravidez juvenil enseñoreaban su estructura».

Las obras habían comenzado el 26 de abril de 1966. Ese día se colocó la primera piedra «arrancada de la casa nativa del Padre Joaquín María de Llevaneras». Se buscó para la solemnidad del acto una evocación de enlace en una fecha singular: último día de las bodas de Diamante del Colegio (1891-1966), festividad de Nuestra Señora del Buen Consejo.

Según narra Fermín Goñi, presidente de la Asociación, en 'Lecároz en 100 palabras', «la inauguración fue, por decirlo de alguna manera, 'estilo Lecároz'». Junto a la cafetería se habilitó un estrado bajo un toldo, donde se sentaron las autoridades convocadas: el ministro de Justicia, Antonio Mª de Oriol Urquijo, el vicepresidente de la Diputación Foral de Navarra, Félix Huarte, el gobernador civil de Navarra, Francisco Queipo de Llano, el Inspector Jefe de Educación Media, Ángel Fernández Aguilar y el arzobispo de Pamplona, Enrique Delgado Gómez. Leyó unas palabras de bienvenida el rector, P. Aurelio Laita, bendijo las instalaciones el arzobispo Delgado Gómez y el ministro Oriol dio por inaugurado el colegio. Luego hubo una exhibición de gimnasia y otra de dantzas, que finalizó con el baile de la “Ezpatadantza”. Las autoridades y parte del claustro capuchino recorrieron los edificios y hubo un magnífico almuerzo en el comedor del colegio, a cuyo término se les sirvió a los alumnos de Quinto, Sexto y Preu, tras el postre, una copa de champán Ezcaba, patxarán y otros licores.

Los pabellones A y B habían entrado en funcionamiento el 5 de octubre de 1967, con dormitorios, aulas, capilla, vestuarios, aseos y diversas otras dependencias. El pabellón A, destinado a Ingreso y Bachillerato Elemental, con 250 plazas, en dormitorios de 10 y 6 camas y el pabellón B, con 120 plazas y una planta más con, desde dormitorios de a cuatro, con estudio y terraza corrida, hasta habitaciones individuales destinadas a los de 6º y Preu. La planta inferior estaba destinada a prefecturas, biblioteca escolar, sala de profesores y de juegos.

En ambos, capilla y en el B, cocina -que no funcionó- y cafetería. El tercer pabellón se destinó a museos, gabinetes, laboratorios, salas de conferencias, auditorio de música, música instrumental, sala de dibujo, despacho psicotécnico... En un edificio independiente se situó la cocina y comedores, despachos, recepción, lavandería… Años después se construiría el polideportivo cubierto, que se inauguró el 25 de abril de 1980.

Nueva forma de entrar en el Txoko

 

La Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio de Lecároz ha cambiado la cerradura del Txoko por una más fácil de utilizar. Se trata de un sistema de tarjeta. Como siempre, hay que recogerla y después de su uso, volverla a entregar, en el Albergue de Lecároz. De momento es una tarjeta común para todos. Ya avisaremos si se entregan de forma personal a los usuarios.

Ha florecido la magnolia

Después de los trabajos realizados en torno a la Magnolia situada junto a la Iglesia del Colegio, plantada en 1.891, el magnífico ejemplar da muestras de comenzar a recuperarse y nos acaba de sorprender con flores.

Reencuentro del grupo de atletismo

Homenaje póstumo a José Antonio Argaña

 

Desde la Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio de Lecároz estamos preparando un homenaje póstumo a José Antonio Argaña, profesor de Educación Física que prestó servicio en el desaparecido centro educativo y falleció en fechas recientes. La asociación busca antiguos alumnos que practicaron con él atletismo para crear un vídeo en su recuerdo. Todos los que queráis participar podéis poneros en contacto con Joseba Aristizabal 682 622 375 o con Alicia del Castillo 617 756 304. La cita para grabar el audiovisual será el 21 de julio en las pistas de atletismo del Colegio.

El homenaje se celebrará dentro de los actos que tendrán lugar el 15 de septiembre con motivo de la celebración del cincuentanario del nuevo Colegio.

La Colección Lecároz, en el Museo de Ciencias de la Universidad de Navarra

 

Dentro de su estrategia Horizonte 2020, La

Universidad de Navarra da un nuevo impulso

a su compromiso con el medioambiente con la

creación del Museo de Ciencias, en el que

destacarán las piezas de la Colección Lecároz. 

 

Este proyecto recoge casi medio siglo de

investigación sobre la biodiversidad navarra,

especialmente, y ha dado lugar a un fondo

compuesto por 25 millones de ejemplares,

un millón de registros museísticos y más de

10.000 especies de animales y plantas.

 

Además, el Museo conserva casi 16.000 ejemplares de 11 donaciones privadas, entre las que destaca la Colección Lecároz, donada por el Colegio de los Capuchinos en 1995.

Todos estos fondos constituyen un patrimonio de biodiversidad que la Universidad de Navarra quiere hacer público para la ciudadanía y que convierten al Museo de Ciencias en el museo universitario español con una colección más numerosa, solo por detrás del Museo de Ciencias Naturales de Madrid. En la actualidad, una pequeña parte de sus fondos se exhiben al público en el edificio de Ciencias (Hexágono).

Fallece D. José Antonio Argaña

El pasado 20 de febrero fallecía D. José Antonio Argaña, profesor de Educación Física en el Colegio de Lecároz desde el curso 1975-1976. Inició su primer año en el Colegio con un título de "campeones absolutos juveniles y cadetes" de sus discípulos de atletismo en las competiciones escolares. Dejó una huella imborrable en muchos de sus alumnos, como se desprende de las palabras que le dedicaron al conocer su fallecimiento: "me ayudó muchísimo y me inculcó el espíritu de superación”, “ha sido, sin duda, después de mi aita, el hombre más importante de mi vida. Me obligó a hacer atletismo y este se convirtió en la línea de mí vida”, “enorme profesor/ gigante como educador/ mejor persona". "Ha sido un segundo padre para mi. Seria otro y peor si no te hubiera encontrado"...

Miguel Gil, cirujano cardiaco infantil pionero 

Encabezado 1

El elizondarra Miguel Gil, excolegial de Lecároz, jefe de cirugía cardiaca infantil del hospital Gregorio Marañón de Madrid, ha estado al frente del primer trasplante cardíaco infantil con incompatibilidad de grupo sanguíneo entre receptor y donante.

Cada día opera a un bebé, niño o adolescente del corazón. Juan Miguel Gil-Jaurena, nacido en Elizondo hace 54 años, se hizo médico por el ejemplo de don Eusebio, el galeno de su pueblo. Casado con una enfermera de Oronoz y padres de dos universitarios, ha trabajado en hospitales de Londres, Barcelona, Málaga y desde 2013 dirige esta unidad. Al año, operan a 200 niños (de 6 a 16 trasplantes).

'El masajista de almas' de Josecho Vizay

El excolegial Josecho Vizcay publica su libro  ‘El Masajista de Almas’. Vizcay es coach personal, ejecutivo y empresarial, especialista en comunicación, mediación y en asesoramiento a familias empresarias. ‘El Masajista de almas’, es un compendio de 22 relatos reales, que describen la lucha de sus protagonistas por alcanzar sus sueños, y cómo cambió sus vidas la experiencia del proceso de coaching. Es un libro que habla sobre la vida, los sentimientos, las personas, los miedos, el alma, la tristeza, los triunfos, las alegrías, el amor, las emociones, las creencias que nos limitan, los estados de ánimo…

Las antiguas caballerizas, nuevo albergue

y centro de Aspace

Las antiguas caballerizas de Lecároz, nuevo Centro de Referencia de la Parálisis Cerebral y Alteraciones Similares de ASPACE

El lugar donde se encontraban las antiguas caballerizas del Colegio de Lecároz, donde los Capuchinos criaban el ganado para autoabastecer el Colegio, se ha convertido en un nuevo centro. Recuperado y adaptado para su uso social por la sociedad pública de suelo Nasuvinsa, tras construir el nuevo edificio y desestimar diversos usos, como un Centro Inmersión Lingüística, ha sido inaugurado como Centro de Referencia de la Parálisis Cerebral y Alteraciones Similares, aunque también se utilizará como albergue turístico y centro de formación.

Los antiguos alumnos de Lecároz conmemoran la plantación de la magnolia con un placa

En la celebración de la Asamblea General de 2017, los antiguos alumnos de Lecároz renovaron su Consejo Mayor. El escritor y periodista Fermín Goñi fue elegido nuevo presidente, en sustitución de Miguel Ángel Letamendia. Entre los actos que se llevaron a cabo destacó la placa colocada en la Gruta Lourdetxo en recuerdo y homenaje al fallecido Luis Mari Ruiz, el que durante tantos años fuera secretario de la Asociación.

Además, para recordar sus más de cien años de vida, la Asociación colocó una placa conmemorativa de la plantación del primer árbol del Colegio, una magnolia, en 1891.

La magnolia, de 127 años de vida que se conserva junto a la Iglesia del antiguo Colegio de Lecároz, este último ya desaparecido, luce algo mejor después de los trabajos que la Asociación realizó a su alrededor. Con la retirada de más de un metro de altura de tierra y escombros que se depositaron tapando parte del tronco, cuando se realizó el derribo del Colegio y se prepararon los terrenos para el actual campus empresarial, el árbol vuelve a respirar y desde la Asociación esperan que se pueda recuperar de los daños sufridos estos últimos años.
Gracias a Fermín Goñi en su labor de documentación para el libro ‘Lecároz en 100 palabras’, sabemos que el magnolio, o lo que entonces era apenas un plantón, se adquirió un 10 de noviembre de 1891.

OBRAS EN EL TXOKO

Durante 2017 y 2018 se han llevado a cabo diversas obras en el Txoko que han consistido en la ampliación de la cocina. Se eliminó la actual despensa y todo ese espacio forma ya parte de la cocina.

También se cambió de lugar la puerta de entrada. La anterior ha quedado anulada y ahora se entra directamente al comedor. En una segunda fase está previsto llevar a cabo más obras que consistirán en la instalación de una isla y en la renovación de los armarios.

© 2017 by  ALIFERJOS

 Web publicada el 19 de Junio  de 2018